Orígenes de la cría doméstica.
Como con todos los perros domésticos, los antepasados de todas las razas eran lobos.
El adiestramiento de perros en sus primeros tiempos se realizaba con el fin de la especialización. Se cree que el desarrollo de nuevas castas ocurrió en zonas geográficas concretas, en las que el perro recibía un entrenamiento que se correspondía con las habilidades requeridas para estas regiones y/o trabajos que iba a desempeñar. La selección según las funciones que debería realizar, junto con el adiestramiento para alcanzar el desarrollo corporal óptimo, conduce a la formación de castas o razas.
La raza de un perro que luchaba estaba basada en una gran apariencia exterior que impusiese miedo a sus rivales, grande, bajo, pesado, con gran capacidad para morder y un ladrido amenazador, además debía poseer una potente musculatura y un fuerte desarrollo de la cabeza. Aparte de estas características físicas también se le añadía una característica psicológica, un fuerte carácter temperamental. La meta es criar un perro que ataque animales pero que sea dócil y cariñoso hacia seres humanos.
Todas las razas con un carácter conveniente para la protección de los seres humanos y con capacidad para luchar con animales salvajes pueden ser consideradas para las peleas de perros.
6 sept. 2009
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